CEARE


Facultad de Derecho


Facultad de Ciencias Económicas


Universidad de
Buenos Aires


Entrevista al Dr. Eduardo Zapata, Director del Programa de Regulación Energética de la Universidad de Buenos Aires


“La clave del e-learning se encuentra en la capacidad que éste tenga para incorporar al alumno a un proceso de trabajo interdisciplinario en grupo”

Antecedentes

La Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires en conjunto con la Facultad de Ciencias Económicas de la misma universidad y dos entes reguladores han constituido el CEARE (Centro de Estudios de la Actividad Regulatoria Energética) cuyo principal objetivo es la capacitación de recursos humanos en materia de regulación energética para el área de gas y electricidad.

CEARE trabaja desde el año 2000 y tiene diseñados dos programas sustanciales. Un programa de una carrera de posgrado que dura 2 años y desarrolla 6 ejes temáticos: economía de la regulación, regulación económica de industrias de redes, finanzas corporativas, legales e institucionales de la regulación y mediombiente, y un programa semipresencial, que dura un año.

“Nuestro programa intenta sintetizar los aspectos teóricos con los aspectos prácticos, porque la regulación tiene un contenido teórico importante pero es el ejercicio práctico cotidiano de la regulación el que muchas veces tiñe, modifica y estructura los aspectos teóricos. O sea el simple conocimiento de la teoría no es suficiente para una adecuada enseñanza de los aspectos regulatorios”, explica Eduardo Zapata, director de la carrera de regulación energética.

¿Cuál ha sido su experiencia dentro del campo de la regulación energética?

Estuve trabajando más de treinta años en una compañía petrolera nacional y en 1990 trabajé en Metrogas hasta que me jubilara diez años después. Paralelamente durante mi carrera profesional me desempeñé como profesor de la UBA en cátedras relativas a la regulación energética, y es a lo que hoy dedico mi tiempo.

El año pasado, el Centro de Estudios de la Actividad Regulatoria Energética detectó una necesidad reflejada en una encuesta realizada al primer grupo de egresados del posgrado, y concebida para mantener actualizada la estructura de la carrera. La encuesta constató la existencia de un nicho de personas en el interior del país y en los países circundantes del Cono Sur interesadas en la capacitación regulatoria.

“El armado de los cursos en el interior tiene ventajas y desventajas. La ventaja que tiene es que uno se puede llevar la regulación hacia el interior del país, pero el nivel de costo es bastante alto. Entonces diseñamos un programa en el que combinamos aspectos presenciales con aspectos virtuales, es decir una mezcla de clases presenciales con clases a distancia”, señala Eduardo Zapata, quien ideara el primer programa a distancia del CEARE.

“Debido a que por todos lados hemos recibido inquietudes de la gente para armar cursos en el interior, en la Facultad de Derecho ya funciona con singular éxito la Escuela de Enseñanza a Distancia. El programa de Especialización en Regulación Energética Modalidad Semipresencial tiene una duración de un año y es sostenido por la capacitación en el sistema de Distance Educational Network. Durante quince días, los veintinueve alumnos que tiene la carrera presencian en Buenos Aires las clases teóricas intensivas desarrolladas en un curso de inmersión que refuerza los conocimientos adquiridos de los alumnos, todos ellos profesionales abogados, ingenieros o economistas que asisten a esta especialización”, describe el Director de la Especialización Eduardo Zapata. Las actividades restantes las realizan a distancia.

¿Cómo captaron a los alumnos del programa?

Fundamentalmente para este programa de especialización los inscriptos se enteraron vía e-mail. Tenemos un equilibrio bastante razonable entre los alumnos del posgrado que provienen de las empresas prestadoras, otros desde estudios jurídicos y consultorías y un último grupo, no por ello minoritario, de empleados de entes reguladores. Es una mezcla muy interesante de alumnos porque para la discusión de un tema se crean dos visiones de un mismo problema: la que es desde el regulado y otra desde el regulador. Pero aún nos resta incorporar la mayor cantidad de gente proveniente de las áreas del usuario, que es quien eleva o hace caer un tema con el juicio de la prestación.

¿Por qué son necesarias las clases presenciales de su programa?

Estas clases son fundamentales para comentar y reproducir el trabajo interdisciplinario en una organización. Formamos grupos multidisciplinarios, luego cada integrante se marcha hacia su lugar de trabajo y durante cinco meses recibe la enseñanza vía la plataforma de Distance Educational Network guiados por tutores.

¿Cuál es el empleo más relevante que hacen de la plataforma educativa de DEN durante el programa de especialización?

Principalmente trabajamos con base en el método del caso donde analizamos los casos paradigmáticos de la regulación ocurridos hasta ahora. De esta forma ponemos en contacto a la gente que trabaja en el área con la realidad que ha pasado. Paralelamente se desarrolla un programa de sustento teórico para resolver los problemas. Se aíslan los temas teóricos que son el fundamento de la resolución de los casos, se les da material, se les pide el desarrollo de las distintas cuestiones involucradas en el tema y luego de cinco meses los grupos se vuelven a reunir una semana en Buenos Aires a terminar la tesina, rendir un examen oral y participar en la ceremonia de graduación.

¿El e-learning podría señalar un camino de integración de contenidos y prácticas energéticas en Sudamérica?

Sí, de hecho hoy estamos analizando una alternativa para armar un programa más ambicioso y del estilo, pero fuera de Buenos Aires. Pues la única variante fundamental con relación al programa semipresencial de un año es que los aspectos presenciales de este programa no se realizarían en Buenos Aires, sino en el interior del país y fuera de la Argentina. Detectamos personas interesadas en regulación energética en Chile, Uruguay, Perú y Bolivia y nos estableceríamos en un país con el sustento del gobierno y el apoyo de la unidad académica que nos acoja. Esto nos dará la oportunidad de modelar un plan acorde a las necesidades del área de influencia con la participación de los profesores y profesionales del lugar, y recogiendo las inquietudes locales acerca de este tema.

¿Qué necesidad de actualización de contenidos existe en la especialización?

Estamos en un proceso de constante actualización de nuestros programas. Uno de los peores problemas que padece la enseñanza de este tema es que se burocratice y se vuelva estático y no tenga el carácter dinámico que tiene la regulación. Todos los días los reguladores, los regulados, los gobiernos y las empresas prestadoras encuentran problemas nuevos. La regulación es una realidad cambiante a partir de las expectativas de los usuarios y de los recursos escasos o no que haya para satisfacerlas. Esto genera un constante intercambio de problemas y soluciones que hay que ir viendo diariamente.

¿Qué cosas de la especialización se están trabajando en este momento?

Estamos incorporando dos temas muy nuevos que, según mi experiencia de años de trabajo en las áreas de los hidrocarburos, del gas y el de la regulación energética, considero muy importantes: la enseñanza de las técnicas del management regulatorio, es decir la enseñanza de técnicas específicas para el gerenciamiento de unidades reguladas; el otro aspecto clave es el gerenciamiento de las crisis generadas por diversos problemas y que conviven cotidianamente con los reguladores y las empresas. Existen técnicas para abarcar y solucionar estos problemas. Tenemos profesores especialistas en este tema, gente de España, Francia y Estados Unidos que han sido invitados a Buenos Aires para participar del programa e iniciar un primer contacto presencial.

Utilizando como medio al e-learning, ¿con esta especialización buscan además integrar toda clase de información y prácticas energéticas de los países vecinos?

Todos los expertos en materia de regulación energética coinciden en que el futuro de la industria de la energía en el Cono Sur está signado por la integración energética. Es decir, ya los países no pueden vivir solos en esta materia, sino que integran sus mercados de producción y consumo. Nosotros tenemos hoy una incipiente integración energética generada fundamentalmente por la extensión hacia los países limítrofes de redes de importación o de exportación de la energía eléctrica o de gas a través de cinco gasoductos con Chile, dos con Brasil y uno con Uruguay. Mal pueda yo prestar un muy buen servicio de abastecimiento de gas sino tengo regulaciones que traten o supriman temas básicos, como por ejemplo la supresión de las barreras de entrada, la simetría de los precios, la relación entre la autorización para las importaciones y la continuidad futura.

¿Por qué buscan apoyo académico fuera del país?

Académicamente buscamos el apoyo afuera porque queremos que además del lugar en donde creamos la carrera exista la posibilidad de compartir otras experiencias en la aparición y solución de problemas, analizar en conjunto los programas. Esto llevará a convertirse en un virtual semillero de ideas que tarde o temprano van plasmarse en nuevas normas regulatorias que coincidan con la integración en materia energética de los países del Cono Sur. Siguiendo este ritmo de los tiempos de la industria nosotros tratamos de mantener el esquema de capacitación.

¿Cómo ha sido esta primera experiencia de capacitación a distancia desarrollada por el CEARE?

Ha sido muy útil y exitosa. La plataforma de e-learning que hemos usado tiene mucha capacidad para estructurar programas con nuevas técnicas que nos permiten hacer más fácil el acceso de nuestros alumnos a los profesores, a los tutores, a la bibliografía, a los materiales especializados y a la guía de estudio. Además, la empresa Distance Educational Network ha demostrado una gran eficiencia para este primer programa en el que hemos utilizado sus servicios de educación a distancia. La experiencia ha resultado exitosa incluso a través de encuestas realizadas a los participantes que han terminado el programa y que están muy conformes con el proceso. Habrá cosas para corregir, que más que correcciones son incorporaciones de nuevas ideas para perfeccionar aún más la plataforma. Estamos muy conformes con el trabajo del grupo DEN y por eso pensamos seguir trabajando con ellos en nuestra expansión hacia Latinoamérica.

¿Cómo resultó el e-learning como unidad de negocio?

La evaluación económica a mediano plazo no está realizada. No obstante eso las primeras conclusiones nos dan una alternativa de continuidad muy interesante porque pensamos que en esta materia el proceso de sustentabilidad del sistema se puede dar muy bien, y justamente el programa a distancia es el que nos facilita la llegada a un mercado que de otra manera jamás podríamos acceder.

Hay un inconveniente muy importante que pudimos apreciar este año. Mucha gente no asiste a las clases presenciales fundamentalmente porque tiene que abandonar el lugar de trabajo y no puede, y no como consecuencia de un problema económico. Varios años atrás, como gerente y director de una compañía, cada vez que venía alguien a decirme que se iba a capacitar, lo miraba diez veces de arriba hacia abajo. Me dejaba un vacío muy grande que a veces no estaba a dispuesto a sacrificar por cualesquiera que fuesen los beneficios futuros. Hubiera sido distinto y mucho mejor si aquél empleado hubiese podido estudiar desde su lugar, sin alejarse de su familia ni del trabajo. Esto es lo que posibilita la enseñanza a distancia con DEN.

¿Cuál cree que es la situación del e-Learning en nuestro país?

Hay un proceso que todavía no se ha desarrollado en el mundo que permite recrear exactamente la clase presencial dentro de la modalidad a distancia. Creo que para el e-learning hay que desarrollar técnicas nuevas y perfeccionarlas. De todas formas nosotros no estamos enseñando teoría de grado, sino que estamos en el área de posgrado, es decir, yo avanzo sobre una base de experiencia profesional de los alumnos con conocimientos básicos sólidos que hacen que el e-learning sea mucho más adecuado para este nivel de enseñanza.

¿Cuál es valor de la educación a distancia?

La clave del proceso del e-learning está en la participación virtual de los alumnos que han de sentirse incorporados a un proceso de trabajo en grupo. Para nuestro programa, guiados por Distance Educational Network, ideamos algunas técnicas: a priori armar los grupos interdisciplinarios de trabajo siempre con los mismos participantes, de tal manera que la gente ya se conoce, ya sabe adónde está, cuál es su mejor hora para chatear; lo segundo, que se conozcan cara a cara, es decir que no haya un proceso virtual exclusivo porque creo que en nuestro caso y para este tipo de disciplina no funcionaría. La gente debe conocerse en las clases presenciales y participar de un proceso de sociabilidad. Mi primera reacción hacia el e-learning no fue de desconfianza sino de prudencia para ver cómo funcionaban las posibilidades de chat en tiempo real, la enseñanza a través del método del caso, etcétera, y todo funcionó muy bien. No obstante acá nadie debe dormirse en los laureles sino continuar incorporando nuevas técnicas y eligiendo las mejores herramientas.

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