| Entrevista al Dr. Federico
Edelstein (*), profesor de la Universidad Austral, profesor
adjunto del Programa de Gestión Ambiental a Distancia
de la Facultad de Ingeniería y profesor titular de
la cátedra de Marketing y Gestión de Empresas
Informativas, en la Facultad de Comunicación Social.
“El e-learning capacita al profesor
a organizar mejor los contenidos de la clase presencial”
"Preparar una clase no presencial, al ser grabada, me
permite ir al contenido concreto, aquello que es importante
comunicar. Marcar qué es imprescindible de una forma
sintética y clara. Sin rodeos y evitando frases comunes”,
observa el profesor, que revela que su experiencia en el programa
a distancia de ingeniería lo ayuda a ordenar toda la
información. “En cierto sentido –continúa–
uno prepara cada clase para dictarla al micrófono.
Pero hay que estar atentos y listos a recibir consultas y
compartir las experiencias con los participantes que recibirán
la información a través de los parlantes, las
pizarras y los foros. Y todos interactúan”.
“Cuando me dispongo a grabar un módulo para
la clase a distancia del programa de Ingeniería, tengo
preparado cada uno de los textos que leeré para acompañar
las filminas. Todo lo que diga en base a los gráficos
y lo que esté presente en la pizarra está escrito
y digerido, están incluso todas las posibles improvisaciones
que puedan surgir”, nos confiesa Federico Edelstein
al describir los diferentes entornos que existen entre una
clase presencial y otra a distancia. El ruido y las circunstancias
que se crean en un ambiente presencial, compartido entre muchos,
generalmente alteran los tiempos del discurso del expositor,
explica el profesor.
Una comunidad de aprendizaje es un grupo de personas que
actúa sobre un mismo tema, todos orientados hacia una
misma dirección y con un olfato solidario que permite
compartir el conocimiento entre todos los que están
dentro de esta comunidad. “Yo considero que se crea
una comunidad en todo sentido. Ya sea en una clase presencial
y a distancia, el disertante cuando muestra una presentación
a través del proyector o en la pizarra del modelo a
distancia, lo que hace es reducir mucha información
a pocas láminas que dan pie para continuar hablando
del tema en cuestión. En ambos casos, cada participante
aporta algo más. Se crean debates y se publica todo
en el foro. Incluso cada uno participa ofreciendo nuevas informaciones
que hacen que un tema siga edificándose a lo largo
de la cursada”, opina Federico Edelstein. ¿Puede
desprenderse como cierto que existe un momento en donde un
tema preestablecido por los directores de un programa de e-learning
se libera de las bases iniciales como las clases grabadas
por un profesor y los libros de apunte distribuidos a los
alumnos?
“Con el e-learning, cuando el profesor graba la clase
tiene enfrente los textos de cada transparencia, todo lo que
uno quiere decir de la lámina está allí”,
opina Edelstein. “Entonces es mucho más extenso.
Y a la vez es mucho más productivo, porque ahí
es donde uno ve todo lo que hay en la mesa y sabe que es casi
imposible dejar pasar algún detalle. Yo lo que quiero
decir de esta filmina es esto”, describe. Él
nos resalta como algo muy importante que la modalidad a distancia
incluso ayuda mucho al profesor a mejorar sus clases presenciales,
y agrega que “es un trabajo muy bueno porque uno da
la clase una vez y luego ellos pueden entrar cuando quieran
desde donde estén a escucharla. Siempre con la posibilidad
de interactuar luego en vivo o por correo.”
El profesor Edelstein prepara la clase presencial y además
una clase grabada a distancia. Es doble trabajo, sí.
Muchas veces sólo se necesita hacerlo así una
vez durante cada programa. El seguimiento alumno por alumno
lo realizará un director del programa que luego canalizará
las dudas y comentarios al profesor que corresponda.
¿La modalidad a distancia es como ver un partido
de fútbol en la TV?
Federico Edelstein evalúa la experiencia que tuvo
con los alumnos de su clase como muy positiva. “Quizá
lo ideal sea lo presencial, porque estás en vivo y
en directo viendo a la otra persona y las preguntas y el feedback
están ahí. Puedo permitirme decir que el estudio
a distancia es como estar y no estar. Más anónimo,
pero muy práctico desde el punto de vista de la persona
que no puede trasladarse e igualmente acude a la clase. Entonces
si bien sí es una manera más despersonalizada,
yo veo muchos y mejores resultados en el aprendizaje de los
alumnos no presenciales. A la distancia, al alumno le queda
el neto, puede volver a la clase, ver el material disponible,
hacer un análisis más frío. Por eso considero
que el que está a la distancia puede sacar más
provecho que cualquier otro.”
María Angelica Moya, profesora del programa medioambiental
de la Universidad Austral, opina que el alumno a distancia
puede interactuar muy cómodamente desde el lugar donde
él quiere estar, en el momento que quiera y junto a
otras muchas personas a la vez. Edelstein cree que ésta
es una gran ventaja sobre todo en estos tiempos por la comodidad
que puede brindar la distancia. “Puedo estar tomando
un café mientras estudio porque dispongo del espacio
y de la movilidad como un plus importante, es una ventaja
que a mi da un programa. Quizá para muchos sería
fantástico estar en sus casas, con una chimenea en
invierno, acudiendo a la clase y tomando un té”,
dice Federico Edelstein.
La posibilidad de interactuar on line con otros alumnos a
través de un modelo de e-learning bien organizado,
operativamente excelente, favorece enormemente las tareas
del profesor. “Todos los participantes están
bien relajados porque permanecen más concentrados:
está la clase y estás vos. No hay interferencias
en el medio”, sintetiza Edelstein. “En la modalidad
presencial –continua– yo puedo estar presente
y ausente completamente en el espacio y en el tiempo porque
aunque haya estado presente en la clase mi cabeza estuvo en
otro lado. Y el concepto del e-learning más con un
buen método hacen que uno esté en su casa y
rinda mucho más”.
Federico Edelstein destaca que las diferencias de los programas
de estudio y capacitación a distancia pasan por la
calidad de profesores y la excelencia académica. ¿Qué
jugadores están en la cancha y con qué están
comunicando los contenidos que imparten? El e-learning es
un plus diferencial para aquellas instituciones que tienen
cómo sostenerlo, opina y concluye que hay que diferenciar
entre el e-learning que actúa como un maquillaje y
aquel e-learning que responde a las mismas expectativas de
excelencia académica: y recién a partir de ahí
todo se construye desde un primer eslabón, la confianza
y el trabajo para que todo sea operativamente excelente.
(*) Federico Edelstein es Doctor en Comunicación (Universidad
Austral) y Licenciado en Administración de Empresas
(Universidad de Buenos Aires). Realizó estudios de
Posgrado en la Universidad de Friburgo, Alemania, especializándose
en Marketing. Profesor de Marketing en la Facultad de Comunicación
de la Universidad Austral. Docente extranjero en el I.S.W
Dr. Ayen GmbH, Friburgo (Instituto de Economía, Idiomas
y Management Cultural). Investigador extranjero en el Departamento
de Marketing (Prof. Dr. Wolfgang Hilke) de la Universidad
de Friburgo. Consultor en temas de marketing comercial y social.
Autor del Libro Del Marketing Comercial al Marketing Social.
¿Qué es el marketing Social?, de Editorial Dunken.
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