Abriendo el camino hacia el e-learning del futuro
por Raúl Santamarina *

Actualmente en e-learning se observan dos tendencias: las de los sistemas lineales, en los que los participantes van cumpliendo una sucesión de actividades, y la de los sistemas libres, en los que son los participantes quienes construyen su propio proceso de aprendizaje a partir de materiales entregados libremente. El primer tipo de proceso es sencillo para los facilitadores y participantes, pero puede resultar un poco rígido para ciertos participantes que prefieren ser autodidactas. El segundo brinda más libertades, pero puede ser confuso para los participantes acostumbrados a construir sistemáticamente su conocimiento; además, demanda un considerable esfuerzo por parte de los facilitadores, que para evitar tal confusión deben ir guiando a cada participante a su propio ritmo y de la forma adecuada a su propia forma de aprender.

Ya hace mucho tiempo que se viene hablando en el mundo sobre otra forma de enseñanza/aprendizaje, en la que al participante se lo va guiando en su proceso, como en el primer caso planteado, pero en vez de ser rígido tal camino se va construyendo gradualmente en la forma más adecuada a sus características (forma de aprender, expectativas, conocimientos básicos, necesidades de aprendizaje, etc.). Así, en un mismo programa diversos participantes pueden seguir trayectos de aprendizaje distintos. Es como si cada programa se transformara en tantos programas como trayectos de aprendizaje sean posibles, y cada participante tomara el programa más adecuado para él.

Este modelo, al que llamaremos "sistema adaptativo de aprendizaje" (hay quienes le llaman "sistema de tutorización inteligente"), es muy difícil de aplicar en la educación presencial o a distancia basada en el uso de documentación tipificada. Por sus características, se debiera facilitar substancialmente con el uso de tecnología informática. De hecho, se viene experimentando en este campo desde hace algunas décadas, utilizando técnicas de inteligencia artificial.

El desafío

El surgimiento de las normas aplicadas a la tecnología de e-learning, que ha ayudado a lograr intercambiabilidad de contenidos, ha dificultado la aplicación de este tipo de enfoque, pues las normas necesariamente se basan en las prácticas habituales en la industria del e-learning, y por ello no contemplan la aplicación de un concepto innovador como lo es el de los sistemas capaces de adaptar el proceso de aprendizaje a las características del participante. Y resulta muy difícil construir sistemas flexibles basándose en patrones rígidos.

Nuestra tecnología, que se caracteriza por la aplicación de procesos definidos de enseñanza/aprendizaje combinados con el acceso libre al material de estudio (es decir que combina los dos enfoques mencionados al principio), hasta ahora ha sido muy exitosa, tanto por los resultados logrados en el aprendizaje como por el nivel de satisfacción de los participantes. Sin embargo, hemos visto que, como sucedería con la casi totalidad de las plataformas educativas existentes actualmente, en el caso de nuestros partners más avanzados en técnicas didácticas podría limitar la aplicación de métodos de enseñanza/aprendizaje más evolucionados. Y ello está en contra de nuestro principio fundamental: "la tecnología debe estar al servicio de la pedagogía, y permitir a los educadores enseñar y a los participantes aprender de la mejor forma que conozcan o que puedan imaginar".

Por esta razón hemos transformado los procesos de nuestra plataforma para hacer posible la aplicación de sistemas adaptativos de aprendizaje. En el camino, hemos tenido que:

  • Llegar a comprender la esencia de las normas de e-learning referidas a procesos educativos (en especial la IMS y la ADL SCORM) y qué aspectos de las mismas agregan valor substancial a los sistemas de eseñanza-aprendizaje.
  • Construir un modelo conceptual aplicable a los sistemas adaptativos que permita la adecuación a dichas normas, con la amplitud y flexibilidad necesarias para generar verdaderos sistemas adaptativos capaces de manejar situaciones muy diversas, y que sea muy fácil de comprender y usar por parte de los educadores.
    ? Construir un generador de estructuras de programas (que genere el "manifiesto" requerido por las normas mencionadas) de uso muy sencillo y rápido.
    ? Construir un sistema de monitoreo que permita vigilar el funcionamiento de un sistema complejo que estará en continua transformación, y determinar el potencial de fallas a fin de tomar las acciones para evitar su ocurrencia.

La solución

Como resultado de nuestro trabajo, hemos puesto en operación una nueva versión de nuestra plataforma educativa, actualmente disponible para todos nuestros partners institucionales y empresas clientes. Ésta hace posible la aplicación de sistemas adaptativos, en los que el camino de aprendizaje se va construyendo a medida que el participante avanza, tomando en cuenta sus características personales, sus aspiraciones y su desempeño a lo largo de ese camino.

En realidad, la solución lograda es mucho más amplia, pues permite definir diversos trayectos de aprendizaje determinados según cualquiera de los siguientes criterios:

  • Por elección personal del participante.
  • Por asignación condicionada a las características del participante registradas en su perfil en el sistema. Por ejemplo:
    • Por área de desempeño o especialidad.
    • Por nivel jerárquico.
    • Por sede, región, etcétera.
    • Por país de residencia del participante.
  • Por asignación condicionada especialmente a las características del participante. Por ejemplo:
    • Según el pago de cuotas (se limita el acceso a la parte que corresponde).
    • Por tipos de contenidos que deben estar accesibles al participante.
    • Por temática tratada en los diferentes grupos de aprendizaje dentro de un programa.
  • Por asignación específica al participante hecha por los facilitadores o administradores. Por ejemplo:
    • Por el tipo de formación del participante previa a tomar el programa.
    • Por preferencias declaradas por el participante o detectadas en evaluaciones abiertas del estilo de aprendizaje o en tests específicos.
  • Según el desempeño del participante en las distintas actividades que vaya realizando a lo largo del programa. Por ejemplo:
  • Por los resultados que obtenga en sus evaluaciones.
  • Por los tipos de decisiones que vaya tomando al participar en actividades de simulación.
  • Por elección del participante ante alternativas que se le presenten en actividades prácticas.
  • También es posible aplicar modelos de determinación aleatoria.

En ciertas aplicaciones, la determinación de un trayecto a seguir se hace al comienzo del programa, basándose en una evaluación previa, en las características del participante (su posición en una organización, su especialidad, su formación previa), en sus necesidades de aprendizaje específicas, en sus preferencias, en cuestiones administrativas, etc. En otras se va haciendo a lo largo del camino, a partir del desempeño del participante (resultados en evaluaciones, decisiones tomadas en simulaciones, etc.). En las más complejas se combinan ambos criterios.

Las características principales de este sistema son:

  • Se basa en un modelo conceptual aplicable al diseño de sistemas adaptativos, muy fácil de comprender y utilizar.
  • Los procesos informáticos se ajustan a lo dispuesto por las normas IMS "Simple Sequencing Information and Behavior Model" y ADL SCORM 2004.
  • Se puede aplicar cualquiera de los criterios mencionados en cualquier punto de un programa. Por ejemplo, se puede definir un trayecto a seguir dependiendo de los resultados de una evaluación y, a lo largo de ese trayecto, se pueden ir definiendo nuevos caminos según otras condiciones, como por ejemplo por el grupo de aprendizaje al que pertenece el participante o por elección propia del mismo. Y esto se puede hacer en tantas actividades del programa como se desee.
  • Los criterios de determinación de trayectos de aprendizaje se pueden aplicar a cada módulo, a cada unidad temática o a cada elemento o actividad de un programa.
  • Todas las actividades del participante quedan registradas y pueden ser controladas por los facilitadores. Por ejemplo, es posible saber exactamente qué trayecto siguió, qué determinó que fuera ese y no otro, cuál ha sido el grado de cumplimiento de las actividades previstas en ese trayecto y qué desempeño tuvo en ellas.
  • La determinación de los trayectos posibles y de las condiciones que llevan a uno u otro se hace al diseñar el programa, puede ser modificada cuando se desee, y queda integrada en el elemento que define su estructura. Es decir que el facilitador no necesita estar indicando cada vez qué trayecto ha de seguir un participante en particular, pues los criterios para la definición del mismo pueden quedar establecidos de antemano. Además, esos criterios pueden ser modificados en cualquier momento, y ello no invalida lo que el participante ha realizado a lo largo del programa.
  • La presentación de la información al participante es sumamente clara. En todo momento puede saber qué actividades ha realizado, cuáles tiene disponibles para iniciar y con cuáles continuará a medida que vaya avanzando. Quedan fuera de su vista las actividades que pertenecen a los trayectos de aprendizaje que no tendrá que recorrer.
  • En los casos en que la determinación del trayecto se hace por elección del participante, al mismo se le puede dar la posibilidad de volver al punto de partida del mismo y elegir un trayecto diferente, para experimentar diversas situaciones. También es posible impedirle cambiar de trayecto.
  • Salvo que se establezca algún tipo de restricción, en cualquier momento el participante puede recurrir a cualquiera de los contenidos ya vistos.
  • La variedad de contenidos que se pueden presentar es muy grande.
  • Se mantienen todas las características de amigabilidad, facilidad de navegación e interacción humana que distinguen a nuestra plataforma educativa.
  • Cada elemento de contenido es tratado como un objeto de aprendizaje y puede ser usado en uno o más de los trayectos posibles, tantas veces como se desee.
  • Todas las actividades realizadas por el participante quedan registradas y pueden ser controladas.
  • La generación de los diversos trayectos de aprendizaje, una vez planificada, es muy fácil de realizar. La construcción de la estructura de un programa es muy rápida y simple. En un programa típico de mediana extensión, la preparación del elemento que define esa estructura se puede hacer en unos 10 a 20 minutos.

Algunos ejemplos de aplicación

  • En una empresa, construcción de diversos trayectos de aprendizaje adaptados a las diferentes profundidades de conocimientos a adquirir, en función de las actividades que realizan los participantes.
  • En un programa organizado por una institución, en el que participan personas de diferentes empresas, uso de ejemplos y casos de estudio preparados especialmente para cada una de ellas; se da acceso a los materiales específicos de una empresa solamente a los participantes de la misma. Esto es especialmente útil para las instituciones y empresas que se ocupan de formación empresarial.
  • Organización de programas de apoyo para la enseñanza/aprendizaje media o superior, con diversas asignaturas contenidas dentro de un único ámbito de aprendizaje; al participante se le puede dar acceso a los contenidos y las actividades de una determinada asignatura (que en este caso conforma uno o más módulos), o de más de una, según corresponda.
  • Construcción de programas basados en simuladores dinámicos abiertos, en los que el trayecto a seguir por el participante se va determinando en base a las decisiones que va tomando en las diversas etapas de la simulación.
  • Determinación de las actividades que ha de realizar el participante según los resultados obtenidos en una evaluación. Esto puede incluir continuar con el programa, volver a ver determinados contenidos, realizar un trabajo adicional, realizar consultas a los facilitadores, etc.
  • Asignación de un determinado trayecto de aprendizaje basada en los resultados de una evaluación realizada al participante por los facilitadores antes del comienzo del programa.
  • Presentación al participante de diferentes actividades prácticas, ejemplos, casos de estudio, evaluaciones y contenidos, según la orientación de la formación básica que ha recibido (técnica, administrativa, humanística, etc.).
  • En una empresa, realización de programas en los que los ejemplos, las actividades prácticas y los casos de estudio sean diferentes para los participantes de diferentes áreas de la organización. Por ejemplo, lo pueden aplicar las empresas multinacionales para adaptar el programa de formación de su personal a cada país donde lo realizan.
  • En un programa de Derecho que se realiza internacionalmente, estudio de la legislación y jurisprudencia correspondientes al país de residencia del participante.

El desafío para los educadores

Por cierto, el diseño de programas que se puedan adaptar dinámicamente a las características, condiciones o expectativas del participante no es sencillo. Aquí se da una clara situación en la que la tecnología brinda medios que permiten ir mucho más allá de las formas de educación tradicionales y, en muchos casos, de las experiencias que han vivido previamente tanto los facilitadores como los participantes.

Las dificultades que suele presentar este tipo de sistema, y las soluciones que hemos desarrollado son:

  • Por un aparte, la definición conceptual del modelo de aprendizaje y la estructuración del mismo para hacerlo posible en la práctica. Esto es lo que tratamos de facilitar con el modelo conceptual de sistema adaptativo y las interfaces de trabajo de los facilitadores.
  • Por la otra, la elaboración de contenidos orientados a diferentes participantes, que requiere más trabajo que la construcción de programas tradicionales. Esto se facilita enormemente con un entorno de administración de contenidos muy versátil y amigable, que permite a los facilitadores reutilizar contenidos, emplear muy diversos tipos de reprogramas, etc.

En realidad, si consideramos que la educación es un fenómeno de comunicación e intelectual, dependiente fundamentalmente de las características y expectativas de las personas que participan, es natural suponer que será tanto más eficaz cuanto mejor se adapte a esas características. En tal sentido, esta tecnología ayuda a remover las barreras que tenían que afrontar los docentes al diseñar sus programas ajustándose obligatoriamente a un modelo determinista, ya sea puramente lineal, totalmente libre o combinado. Ahora pueden definir con total libertad la forma en que estructurarán sus programas para adaptarlos en forma dinámica a diversos tipos de situaciones, buscando alcanzar tres objetivos:

  • Elevado grado de aprendizaje por parte de los participantes. En especial, con este tipo de modelos se trata de desarrollar la capacidad de aplicación concreta de lo aprendido y de creación de nuevos conocimientos.
  • Alto grado de satisfacción de los participantes con el programa realizado y con la experiencia vivida.
  • Aprovechamiento máximo del tiempo que los facilitadores dedican a su actividad y del esfuerzo que realizan.
    Esta flexibilización de las formas de enseñanza/aprendizaje constituye un verdadero desafío para diseñadores y facilitadores. Pero también les brinda una excelente oportunidad para investigar nuevas formas de enseñar y perfeccionar sus métodos didácticos pues, comenzando en las formas lineales o libres convencionales, pueden ir evolucionando hasta llegar tan lejos como les permita su imaginación, su inteligencia y su espíritu de investigación.

* El autor es presidente de Distance Educational Network y de Distance Educational Network Argentina (Instituto Argentino de Técnicas Empresariales).

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